Nueva Zelanda evalúa eximir de ciertos impuestos para incentivar el alza de criptomonedas

El Departamento de Impuesto Internos (IRD) del gobierno neozelandés propone mejorar y simplificar las obligaciones fiscales asociadas a las criptomonedas. Asimismo, exceptuaría a estas del impuesto sobre bienes y servicios (GTS).

Esta etapa de consulta es el resultado de un análisis de los cambios en el cripto-mercado. Debido a que el mismo experimenta un acelerado incremento, las medidas servirían para mantener ese impulso.

Por otra parte, se busca la conformidad de los cambios fiscales y regulatorios amplios. Los cambios se vuelven esenciales porque el sistema fiscal puede estar originando una disparidad.

Algunos entran en la categoría de suministros exentos por ser servicios económicos o dinero. En cambio, otros cripto activos sí están pagando impuestos acorde a su diseño o propósito específico.

¿Qué ocurriría si se aprueba?

Estarán eximidos del reglamento del GST, incluyendo los lineamientos de los tratados económicos. En cambio, seguirán regidos por el reglamento actual del GST y el impuesto sobre la renta cuando sea minería o servicios de cambio.

También los usuarios de algunos cripto activos tendrán que cumplir con el impuesto sobre la renta asociados a pérdidas y ganancias. Sin embargo, el GST dejará intactos a los servicios o bienes que adquirieron con criptomonedas.

En síntesis, la reforma del GST solo afectará al abastecimiento de cripto activos. Se persigue mayor precisión y simpleza en las leyes para que el cripto mercado siga desarrollándose. ¿Por qué? Debido a que ni las empresas ni los inversores sufran pérdidas por dedicarse a esta actividad.

La opinión de la sociedad marcará la pauta. El IRD quiere sugerencias sobre las proposiciones puntualizadas en el documento que contempla estas reformas y se hizo de dominio público. El propósito es que los ciudadanos se expresen sobre cómo quieren que se encamine el abordaje de las criptomonedas.

Potenciar el Blockchain neozelandés

El gobierno de Nueva Zelanda quiere expandir sus horizontes en cuanto a la tecnología Blockchain. Se busca “abonar” el terreno para obtener grandes resultados en la pululación de empresas que se dediquen a las criptomonedas.

Refresquemos un poco de qué va el Blockchain. Para que las operaciones en criptomonedas se concreten necesitan la validación de un cierto número de personas. Estas le dan el visto bueno al incorporarlas en los bloques que componen la cadena.

De tal manera, que los datos no descansa en 1 servidor sino en centenares de ellos. Hay toda una red que valida cada operación, esto da un plus de seguridad a la red. ¿Por qué? Dado que para violentar la red habría que atacar a todos estos servidores.

El panorama actual de la criptomoneda en tierras neozelandesas

Si bien es una realidad palpable que el cripto mercado ha crecido en el país, se ha desaprovechado. Por ello, el gobierno que está consciente trata de solventarlo con una paridad necesaria y quizás inclusive demandada.

Todavía las criptomonedas tienen un largo trecho que zanjar. Porque pese a las iniciativas por parte del gobierno, este no las considera “monedas”. Las propuestas están enfocadas en lo que el sector puede aportar a la sociedad. Pero, ¿le estarían restando el rol real que pueden desempeñar?

En palabras de la comisionada del IRD, Naomi Ferguson, los criptoactivos son considerados una propiedad. Hasta ahora no se han granjeado su lugar como “dinero”.

¿La razón? Tan simple como que su emisión no está condicionada por entidades bancarias. Vale destacar que si el proyecto de la e-krona tiene éxito en Suecia, ¿podría el gobierno neozelandés seguir el ejemplo? Si ello sucediese, la criptomoneda podría cambiar su estatus a “dinero real”.

De momento, el IRD se centra en sacarle provecho a la tecnología de Blockchain. Sentando bases para que se multipliquen las empresas que se dedican a él.

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